domingo, 26 de septiembre de 2010

Día 247.- It hurts, again.

Quiero llorar. Parece que ese es mi estado natural, con lagruimas huyendo de los ojos.
Ya no se por que lloro. Es más fácil llorar cuando tiene un sentido; más desgarrador cuando no se busca nada, no se quiere nada, no se llora por nada.
Sólo quiero llorar. No. Sólo puedo llorar. Quiero verte, pero verte no solucionaría nada, y no sé si hay algo que solucionar. No quiero ir en ninguna dirección. Todas vacias. Todas duelen. Todas estan cubiertas de niebla venenosa y retumbar de atronadores zumbidos.
Lo único que me ha impedido buscarte ha sido la proximidad de mi cumpleaños.
Hicimos una promesa, ¿recuerdas?

-Pixon!! Que sepas que cuando sea mi cumpleaños que tienes que felicitar siempre siempre siempre, aunque hayamos cortado y nos odiemos! Tienes que mandarme un felicidades. - jajaja, y si has cambiado de numero que? -mmmm Te buscas la vida, jojojo. -jooooooooooo No quiero que cortemos ¬¬ Además, tú me tienes que felicitar a mí también ^^. Y mi cumpleaños es antes, así que te tocará felicitar primero^^ - ...

Y mi cumpleaños resulta que es en dos semanas. Y que no vas a felicitar, pero no termino de creerlo del todo. Aunque la parte que es realmente crucial (por dolorosa) es que no sé si quiero.
No solucionaría nada (no existe tal solución). Pero a veces creo que te echo de menos.
Claro que todo eso está muerto y enterrado ya. Pero... ¿entonces qué?

Entonces la pelota está de tu campo porque mi cumpleaños es en dos semanas.

Pero...

Si en dos semanas no me felicitas, ya no habrá pelota alguna. No te podré felicitar tampoco. No podremos existir en forma alguna.

Por otra parte...

Si en dos semanas me felicitas... ¿cómo leches se supone que te voy a responder??? ¿Qué se supone que voy a hacer?
Ahora desearía que tu cumpleaños fuese primero, para poder mandarte un escueto "felicidades,fer" via hotmail. No quiero a tus amiguitos cotilleando el supuesto sms.

En cualquier caso mi cumpleaños es primero, y tú y yo sabemos que no vas a hacer nada.
Ahora que lo pienso, ¿sabes cuándo es mi cumpleaños?? Sí, ¿no??
No importa. Lo que importa es que no quiero nada salvo llorar. Porque bien sé que no vas a hacer nada; casi tan bien como sé que no habrá día que más revise el correo y el móvil.

¿Que qué sé también?
Que tu voz se tornó de odio cuando supistes que había decidido dar un paso al frente y besar a alguien más.
Creo que sinceramente te sorprendió (no sé si para bien o para mal) que no midiese mis respiraciones por nuestra causa. Que te dejase ir. Aunque nunca te eché. Nunca... ¿nunca?
Ya había dicho te quiero antes de que terminase el plazo. Fuese por el motivo que fuese...
¿Seguro?


Never mind.


He soñado muchas cosas, entre ellas que descubres este blog. Y por mucho que le cambie la dirección no sirve, porque saber el título. Y por mucho que busque otros, conoces fragmentos de entradas con los que encontrarme.


No sé que quiero. Que se vaya todo, el mar y el mundo; que desaparezcais y que no quede nada, ni siquiera vacío. Que se vaya el silencio y el aire, que el latido del corazón no me impida cerrar los ojos, que las lágrimas me acunen.
Yo no nací para decir adiós.


Nada, nada, nada. No puedo ir a ninguna parte. Refugiarme en nada. Desear nada.

Tu invasión está llena de incógnitas que ni siquiera quiero plantear. ¿Para qué? No hay camino posible.

Sólo quería que desaparecieses.
Hay más universidades en el mundo, joder. Si no podemos estar juntos, cuanto más lejos mejor, ¿no???

Y no, no podemos estar juntos. Por eso mis sueños siempre son iguales. Te veo, me escondo, me asomo, nos miramos, te sonrío. Tus ojos miran desde atrás, sin dejarse acariciar. Estamos frente a frente, me quieres besar; no buscas nada más. Nuestros labios están juntos, mis ojos lloran y los tuyos se ríen de alguna broma secreta, pero me aprietas fuerte, tan fuerte... Me duele que no me quieras, me duele que no quieras nada más; Quieres que nos acostemos, no puedo hacerlo. Miguel. Primero oscuridad y negación silenciosa, luego su nombre y nada más. Miguel... Y te vas. Me miras con odio y desprecio, con la nariz arrugada y gesto de negación. Y te vas. Te vas.


Y todo el sueño duele, cada momento, cada instante. Porque no hay consuelo en ninguna posible opción.

Tú no desapareces.





Y yo sólo quiero llorar mar y sal. Llorar recuerdos.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Dia 243.- Dolor de oidos

El otoño siempre ha sido marron. Podemos extender la gama de colores tanto como queramos, incluir granates, ocres, amarillos... Pero sigue siendo marron. Da igual cuantas tonalidades de marron seamos capaces de nombrar. Siguen siendo marron.
Y yo siempre he sido del otoño, he sido marron, por mucho que ahora me llamen rubia y me guste mas la primavera.
Mis cejas y mis ojos siguen siendo del otoño, mi corazon sangra al ritmo de las lluvias otoñales.
¿Sabiais que el mediterraneo es el unico clima en el que la estacion seca es el verano? Deja la piel muerta, arida, agrietada. Para que llegue el otoño y borre con tormentas los restos de las frutas caidas, para que su manto de esquirlas marrones cubra de susurros las alamedas. La melancolia no necesita la cautela de otras epocas, sus pies se funden en la mullida alfombra de deshechos marrones y el eco de sus pisadas es tomado por la despedida de las golondrinas.

Siempre me gustaron las golondrinas, con sus nidos de barro y paja... Hasta que alguien me dijo que por mucho que el ave se alzase en el cielo esclava sigue siendo de la naturaleza y sus instintos. Que no van a donde quieren, que no quieren ni sueñan.
Que solo es ser humano es consciente de si mismo, de la vida y la muerte; y que solo el es libre a la hora de vivir. Y yo le crei.

Hasta ver a los ratones de las ciudades envenandose entre los coches.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Dia 230.- Me duele el brazo

No entiendo a la gente. Es que no la entiendo.
Pretendemos que situando personajillos inutiles en la cuspide de nuestras colonias la masa informe adquiera estructura y fundamento. Pretendemos que ellos vean y analicen y comprendan los recovecos intrinsecos a nuestra sociedad, y que asi adquieran la utopica capacidad de organizar la maraña de sinsentidos que es nuestra vida.
Seamos coherentes.
Aquellos a quienes designamos abejas reinas no hacen otra cosa que comprar cacerolas para las goteras y pasar fregonas por el suelo, mientras las ventanas no tienen cristales y la puerta bate descontrolada. Y las ovejas asustadas no paramos de balar en espera de un espantapajaros que nos de de comer.

Y hasta que el ordenador me devuelva las tildes es todo cuando pienso decir.




Un enemigo con cuernos rojos y sonrisa puntiaguda, eso es lo que enciende los animos y junta el rebaño.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Dia 223.- Capullo ¬¬

GRANADA ES MI SANTUARIO
TU NO TIENES DERECHO A ESTAR AHI

!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!



QUE TE JODAN


asjdfoiasjfoiasjflasjfopewu t``q09w4q``0tuqw049fu asdfjdsolf

ñah!!!!!!