Uno ya no sabe si hablar de lo que a su espíritu acontece cuando el sol se asoma de perfil rebotando de balcón en balcón, o si manifestar una vez más que su espíritu es algo tan fortuito y arbitrario, tan convencional, que cualquier palabra que parta de él hacia él mismo nace vana, quebrada, sin sentido.
Un torrente de sangre que desgarra y mata, que se lleva todo de donde, ya, nada queda.
Dios, me odio (una miajiya) cuando escribo así.
¬¬
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Porque te odias cuando escribes asi??
ResponderEliminarA mi me gusta mas que cuando te pones poética, cosa que odio.
cuándo escribo yo en plan poético??
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