sábado, 6 de marzo de 2010

Día 43: reblandecida

Está pasando otra vez, como siempre. Pasa lo que pasa siempre.
No me gusta.
¿Por qué llega esta decadencia, de nuevo? No me gusta, es fea, huele mal, hace daño. Es caca.

Parece que soy incapaz de mantener las relaciones. Mis lazos serán defectuosos o algo así, acaban siempre podridos de carcoma. No me gustan. No me gusta, no me gusta nada.

Tanta agua sucia en todas partes...


Compasión, paciencia, decepción... No me mires de esa forma. Nunca. Jamás.


Quiero ser yo. Quiero que valga la pena ser yo. Aunque no tenga muy claro qué significa ser yo.

Tengo un dilema ético-moral. Y algo de miedo.
Tengo miedo.

Y ahora voy escasa de fuerzas... y todo lo que escribo me suena tan mal... -.-'

No importa, no importa en realidad.

Voy a conseguir que todo siga ardiendo. Voy a abrasar el suelo que piso. Antes de que mis huesos sean ceniza.


No me gusta nada de lo que he escrito, jo. Ahora mismo el fuego no es incendio, sólo piedras calientes. A ver si se evapora pronto el alcohol.




No me gusta cuando las cosas se pervierten; no me gusta que se perviertan siempre.


(y no seais pervertidos y entendáis pervertir en ese sentido ¬¬)

2 comentarios:

  1. Armando Bronca Segura7 de marzo de 2010 a las 20:06

    "Quiero ser yo. Quiero que valga la pena ser yo. Aunque no tenga muy claro qué significa ser yo."
    Creo que eso es en lo que de verdad deberías pensar

    ResponderEliminar