No digas hasta nunca. Suena horriblemente mal, sobre todo después de que me hayas recordado lo que era hablar contigo.
No sé lo que quiero. Había decidido no tener que decidir. Pero parece que si no decido tú me quitas el libro.
Tiempo al tiempo, dicen.
PD.- cuando se os rompa el cargador... no intentéis arreglarlo vosotros mismos,xD.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
interesante
ResponderEliminarse ve que no eres diestra en lo que a tecnica reparadora se refiere
ResponderEliminar