miércoles, 17 de febrero de 2010

Día 26: You hurt me

Me siento rara.

Quiero que llegue el viernes.

Ya doy por hecho que mañana no nos veremos, tú sabrás. He decido que no es mi problema.


We don't belong to each other anymore. 'Cause we're not together, for good.


Esta casa me anula. Aunque no sé si es tanto la casa como el olor de mis manos, que no se va ni a tiros. Ups, acabo de recordar que tengo que llamar. Y escribir un email. Ay.
Qué asquito de todo, qué pocas ganas de nada.
Porque no hay ningún lugar al que escapar, donde simplemente... nada. No sentir. No hay paz, no hay sonrisas, no hay amor. Y es todo igual.
Porque mirar hacia fuera me llevó a pensar en aquel jueves que nos encontramos... en tu casa, casi por casualidad. En lo difícil que fue romper esa barrera de sólo un par de semanas y lograr tus labios. Ahí tampoco éramos felices, no era real. Pero abrazar nuestra desesperación aportaba una cierta paz.
Somos, éramos... hemos sido una droga para el otro casi desde siempre. Y la desintoxicación es dura, siempre. Y el recuerdo siempre estará ahí, el deseo no desaparecerá... Siempre, siempre... seremos una tentación... difícil de obviar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario