La peor fase es la del "no quiero". El estrés, la desesperación, la frustración... Todo se une en dos simples palabras sollozadas al retrete.
Puede ser un momento de liberación, de soltarlo todo y gritar... De llorar lo que no has llorado... Aunque es un poco difícil cuando te estás ahogando con tus propias anginas.
Creo que voy a volver a mi limbo una temporada. Al plan original, es decir: no hacer nada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hacer nada es algo grande, olvide lo interesante que es el techo
ResponderEliminarNo hacer nada requiere mucho autocontrol
ResponderEliminarsi consigo volver a empanarme no debería ser tan difícil,no?
ResponderEliminar