¿La vida se siente así de incierta siempre, o sólo cuando estás en "esa edad"?
I mean... ¿dejaremos algún día de escribir sobre lo perdidos que nos sentimos?
Quien siente que tiene un camino, una guía, una brújula... ¿Va realmente en la buena dirección o simplemente han limitado su campo de visión, volviéndose vulvenarables a cualquier ataque?
Hubo una época, hará un par de años, en la que la madre de una amiga le compraba libros sobre adolescentes a pajera. Sobre inmigrantes, anoréxicas, drogas... Siempre gente que era herida, caía, y luchaba por levantarse. (O los levantaban a ostias). La típica historia de encuentro con uno mismo.
No estaban mal, tampoco eran obras de arte. Pero hubo que me llamó la atención.
Estaba contado en primera persona (cómo no) y narraba la historia de una chica que caía en la anorexia. Todo empezaba con la niñera de sus hermanos, que por lo que recuerdo estaría para tirársela, mucho más delgada, guapa y todo que ella. Eso, problemas con el novio, dos hermanos que le hacen pensar que novio y niñera tienen un lío, empezar una dieta... y su madre fuera de casa durante una semana la arrastran de forma definitiva. Entra en un centro de ayuda, de forma interna, con psicólogos y todo ese royo.
La parte interesante son las actividades que hacen: fotografía, pintura, talleres de lectura... Todo para crear intereses por los que vivir:
"Yo me había convertido en una cigüeña,y como tal caí cuando mi único punto de apoyo se quebró. Aquí estamos creando otras patas, falsas patas de araña para mantenernos hasta que encontremos las nuestras" (o algo por el estilo).
La araña y la cigueña, eso fue lo que me gustó.
Y gracias a eso sigo en pie.. Porque me conozco. Y sé que puedo llegar a depender muy fácilmente de algo (o alguien). Y sé lo que es obsesionarse y no poder relajarse, no pensar en nada más, no hacer nada. Mi personalidad va mucho con todo eso, y es un royo.
Por eso el año pasado estaba bien. Tenía tres apoyos fuertes: fer, insti, irene. Y siempre funcionaban dos de ellos. Pero llegó el verano, y se acabó el insti, y perdí a Fernando, y me distancié de Irene, y todo desapareció. Sólo quedaron pequeñas patas de araña sonteniéndome, a ras del suelo.
Esperanza, portátil, amigos, familia. Se tambaleaban, pero resistían.
Ahora tengo un pilar más importante... yo. Este blog. La facultad. Series. Me mantienen a flote aunque dolor, culpa y melancolía tiren de mí hacia abajo.
Aunque haya gente idiota en todas partes dando el coñazo. La ostia, están en todas partes.
Lo que nunca dejaré de echar de menos es ser lo primero para alguien. La sensación de tener a alguien que es para mí. Tú, en concreto. Aunque todo haya terminado mal, era una buena sensación.
Voy a ver qué tal me llevo con la independencia. Y a intentar no mirar atrás, porque me puedo amargar.
Y me he perdido, para variar.
No me gusta cómo escribo últimamente. Es todo tan... seco.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Se lo que es sentirse huerfana. Que no perteneces a nadie, a nada, a ningun grupo en concreto. Que no encajas. Creo que ese es el shock del principio. Luego te adaptas a todos, a todo, y a todos los grupos en general. Son las "patas de araña". Si no fuera por ellas, no se como seguiriamos vivas.
ResponderEliminarEstas mejor, y lo sabes =)
¡Vamos a comer!